ReCreArte con las Matemáticas

La Radiante Posibilidad


0a1La Palabra tiene un Significante que es el término que empleamos en cada lengua cuando la pronunciamos… mediante una Vibración, un Sonido, que todas las culturas han reconocido como mágico, porque tiene el poder de La Invocación.

Y La Palabra tiene un Significado que es hacia lo que apunta y que comparten todas las lenguas, aunque sea diferente y subjetivo para cada persona…La palabra adquiere así la categoría de Símbolo, porque tiene el poder de La Evocación.

Las Palabras son Las Formas en que se cristalizan los Pensamientos. Pensamos mediante palabras, y si no tenemos palabras para encarnar un pensamiento, no logramos materializarlo: traerlo al plano material.

Las Palabras no las crean los individuos, si lo piensas bien verás que esto trasciende la capacidad de un ego individual. ¿Y si no lo crean los individuos, quién crea El Lenguaje…? Lo crea el Imaginario Colectivo de nuestra Especie, una Inteligencia muy superior a la individual. Además, cada Cultura, en cada Época, impregna el lenguaje con sus paradigmas (cosmovisiones) dominantes.

Esto que te digo no es banal. Porque de ello se deduce que las palabras encierran (en su ser) una sabiduría que no viene de nosotros (egos individuales) Y es esa sabiduría la que intento mostrarte cuando las “descompongo” para visualizar su etimología.

Así, pues, cada Palabra atesora en su interior un conocimiento que resuena en nosotros al escucharla. Esta resonancia despierta en nuestro ‘innato’ una Emoción que evalúa e impregna inmediatamente a la palabra convirtiéndola, así, en un Sentimiento. 

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Los Sentimientos son El Lenguaje del Corazón. El Corazón no Escucha palabras, siente la energía que hay detrás y dentro de las palabras. Por eso decimos que Hablamos con el Corazón o que Escuchamos con el Corazón cuando estamos Sintiendo Las Palabras.

A eso te invito yo con estas palabras, a Sentir que puedes ReCreArte con las Matemáticas.

ReCreArte tiene una triple evocación que la hace mágica: la que nos llama al ‘divertimento’, la que nos incita a ser artistas y la que nos invita a volver a crearnos desde nosotros mismos mediante el AUTOCONOCIMIENTO.

¡Las tres cosas que dan sentido y ser a las Matemáticas!

tumblr_n7a40sXB7P1r2geqjo1_r1_500¿Y por qué una invitación a ReCreArte precisamente con las Matemáticas…? En primer lugar, porque puedes hacer Arte con las Matemáticas y matemáticas con arte. En segundo lugar, porque al desarrollar el pensamiento y la mirada matemática ‘experiencias’ tu creatividad, es decir, puedes Crearte con las MatemáticasY en tercer lugar, aunque el más interesante, porque puedes Recrearte con las Matemáticas: pasártelo bien creando a la manera y al modo matemático. ¡Y todo eso te empodera!

geometria sagrada - estrellamadreanimEmpoderarnos es volver a Re-Conocer-Nos en lo que somos: seres con poder interior (que es el verdadero poder), con creatividad (capacidad de crear cosas nuevas) y con libertad para dirigir nuestras experiencias vitales a la realización de (hacer realidad) nuestros sueños.

Aquí lo dejo, invitándote no a que me creas, sino a que experimentes por ti mism@ lo que te digo. Un magnífico ejemplo de cómo puede hacerse esto te lo dan los Veintitrés Maestros, de Corazón del libro que reseño en la fotografía
de esta entrada. 

23mcLo puedes descargar en este enlace con las bendiciones del autor.  ¡No te dejará indiferente!, te lo aseguro. 

Además, ¡con un clic aquí ↓↓ puedes disFrutar de la peli!

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Y con otro clic en este enlace puedes disFRUTAR de la Mirada Educativa -una Enamorada Mirada- que le dio VIDA:

[EDUCAR EMPODERANDO]


        __________Dos mundos diferentes 

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La tesis de Benjamin Zander es que existen dos mundos completamente separados: el mundo de la espiral descendente y el de la posibilidad irradiadora. En el primero, puede haber éxito o fracaso, porque todo depende de la suerte. En el segundo, en cambio, la posibilidad es la norma; no hay éxito o fracaso: lo único que importa es la contribución que nosotros hacemos día a día. Cada vez que abrimos la boca tenemos la oportunidad de convertirnos en auténticos líderes: podemos apostar por uno de los dos mundos con nuestras palabras, nuestros gestos y nuestra actitud. Para Zander, el papel del líder consiste, precisamente, en reconocer la existencia de la espiral descendente, para después arrastrar a la gente hasta el mundo de la posibilidad.

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El mundo de la espiral descendente es un escenario fijo, y por tanto está lleno de competencia, dominación, control y jerarquía. Por lo tanto, es el mundo del “debes hacer” y el “tienes que conseguir”, de la culpa, la amenaza y el fracaso. El elemento fundamental es la consecución del dinero, la fama y el poder.

El mundo de la posibilidad irradiadora es el mundo de la visión, el mundo de la energía creativa. Frente al ordeno y mando, este es el mundo de las preguntas: ¿qué tal si…? ¿qué es lo que viene ahora? La esencia de este mundo es la contribución y el valor añadido. Se trata de dejar de ver sólo los obstáculos y comenzar a visualizar las posibilidades que el mundo ofrece.

La existencia de estos dos mundos no depende de la situación en la que nos encontremos porque, en palabras de Zander:

No existe una recesión tan grande que sea capaz de anular la posibilidad, y no hay riqueza, poder o fama tan grande que sea capaz de protegerte de la espiral descendente. No son las circunstancias las que marcan la diferencia. Somos nosotros los que tenemos la oportunidad de elegir entre las dos opciones.

La clave es la pasión

El trabajo de un líder consiste en despertar la posibilidad en otras personas. Pero, ¿cómo saber si los estás consiguiendo? Muy sencillo: mirando a los ojos de tus colaboradores. Tras 20 años de experiencia exitosa como director de orquesta, Zander se dio cuenta de que él aparecía en las portadas de sus discos, sí, pero en realidad no aportaba ni un solo sonido a las grabaciones. Es decir, que su poder residía en la capacidad de hacer que otra gente- los músicos de la orquesta- fuesen poderosos. Y pensó, ¿cómo puedo saber si lo estoy haciendo bien? Encontró la respuesta en el brillo de los ojos de sus músicos. Si sus ojos brillaban de pasión y energía, entonces lo estaba haciendo bien. Y si no lo hacían, sólo cabía plantearse una pregunta: ¿quién estoy siendo, de qué manera estoy siendo que los ojos de mis músicos no brillan?

Tres respuestas en la vida

0a1Para todo en la vida hay 3 respuestas, y a nosotros nos corresponde elegir. La primera, consiste en no hacer nada; en pensar: “Así es la vida. No hay nada que pueda hacer”. Es la respuesta de la resignación. La segunda respuesta consiste en enfadarse frente a lo que ocurre; en pensar: “Qué estúpida es esta gente, que solo sabe hacer estas tonterías”. Es la respuesta de la ira. Y, afortunadamente, existe una tercera respuesta, que consiste en levantarte y dirigir la orquesta; en intentar cambiar las cosas con tu contribución diaria. Esta es la respuesta de la posibilidad.

No tomarse demasiado en serio

Dos presidentes de gobierno están discutiendo en un despacho y, de repente, entra una persona realmente furiosa, chillando, golpeándolo todo. El presidente del país anfitrión le dice: “Recuerda la regla número 6”. Al instante, la persona furiosa se calma y se marcha. Pasados uno minutos, los dos presidentes siguen conversando e irrumpe en el despacho una nueva persona llena de ira. Grita, insulta, da patadas a los muebles. El presidente anfitrión, sin perder la calma, le comenta: “Recuerda la regla número 6”. La persona se calma inmediatamente. El presidente del país extranjero, totalmente intrigado, pregunta a su colega: “Cuál es esa regla mágica que consigue apaciguar a la gente”. Y el anfitrión le contesta: “La regla número 6 es muy sencilla: Recuerda que no debes tomarte demasiado en serio a ti mismo”. Con esta imagen, Zander nos recuerda que a veces los problemas vienen porque pensamos que cada cosa que hacemos o decimos es fundamental; porque creemos que nos va la vida en cada una de nuestras decisiones. Y eso llena de tensión y ansiedad nuestras actuaciones.

Pensar fuera de los límites   

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El pensamiento fuera de los límites -en inglés, “out-of-the-box thinking”- tiene su origen en la resolución de un sencillo problema: tenemos 9 puntos que forman una especie de caja, y el reto es unirlos todos en 4 trazos seguidos y sin levantar el bolígrafo del papel. La única manera de conseguirlo es trazando por fuera de los límites de la caja de puntos. Es decir, para encontrar la solución al problema necesitamos una nueva perspectiva que se encuentre fuera de nuestros límites y asunciones tradicionales. Lo normal es que no consigamos unir los puntos porque realizamos todos los trazos dentro de esa caja. Nadie nos ha dicho que no podamos salirnos de ahí, pero nosotros lo hemos asumido así. Y eso nos impide encontrar la solución.

Según explica Zander, hoy todo el mundo quiere “out-of-the-box thinking”. Pero, ¿cómo se consigue pensar fuera de los límites? Zander cree que hay que plantearse dos preguntas clave: “¿Qué asunciones estoy haciendo que no me doy cuenta que estoy haciendo, y que me dan como resultado lo que ahora veo? Y después: “Qué puedo inventar que todavía no haya inventado y que me dará como resultado algo completamente nuevo? Si cuestionamos siempre nuestras asunciones, avanzamos automáticamente hacia la posibilidad.

Eliminar la ansiedad y asumir riesgos: el punto de partida es un sobresaliente

0a1Zander explica los problemas que tenía con sus alumnos, especialmente los más jóvenes. Eran muy competitivos, y tenían tanta ansiedad por cumplir sus objetivos que no conseguían dar lo mejor de sí mismos. No se soltaban, y no eran capaces de disfrutar tocando, algo que para un músico resulta fundamental. Algo parecido sucede en el ámbito de las organizaciones: la presión por conseguir los objetivos marcados nos impide asumir riesgos, y dificulta gravemente nuestra capacidad de cambio y de innovación.

A Zander se le ocurrió un método muy sencillo para eliminar la ansiedad. Les dijo a sus alumnos: “Os voy a poner a todos un sobresaliente. La única condición es que tenéis que escribir una carta ahora como si estuvieseis a final de curso, diciendo por qué habéis obtenido el sobresaliente, explicando qué habéis hecho para conseguirlo”. A partir de aquel momento, los alumnos se convirtieron en la persona que habían definido en sus propias cartas. Es decir, se convirtieron en la mejor versión de sí mismos. Se libraron de la presión y la ansiedad y consiguieron dar lo mejor de sí mismos disfrutando. Por eso, el método de Zander consiste en que, como punto de partida, pongamos a todo el mundo un sobresaliente. Solo así podremos ver la mejor versión de las personas.

Pedir disculpas por no ser capaz de entusiasmar a la gente

En una ocasión, Benjamin Zander dirigió un gran concierto en el que tocaba un músico extraordinario. Las localidades estaban completamente agotadas. Mucha gente que había venido desde lejos tuvo que quedarse fuera. Justo antes de empezar, Zander echó un vistazo a la sala y comprobó que había una fila de butacas vacías. Sus alumnos no habían venido al concierto, a pesar de que tenían las entradas reservadas. Habían preferido quedarse en el centro comercial. Zander montó en cólera, y se propuso ajustar cuentas al día siguiente. “Qué niños estúpidos, que se han perdido este concierto solo para pasear por un centro comercial”, pensó.

Al llegar a casa después del concierto, le contó lo que le había pasado a su compañera -y coautora-, Rosamund. Y ella le dijo: “Tienes que disculparte”. Zander no entendió el sentido de estas palabras hasta justo antes de entrar en clase. Allí lo comprendió. “Perdonadme, chicos, por no haberos explicado lo suficientemente bien lo maravilloso que era ese concierto”, les dijo. Y es que, es responsabilidad del líder motivar y entusiasmar a sus colaboradores. Si la gente no hace lo que tú quieres que hagan, siempre puedes disculparte, porque no has conseguido estimularles, motivarles y convencerles. Estas disculpas son muy diferentes de la culpa y la amenaza, típicas del modelo de liderazgo anterior.

Los líderes no dudan de su visión

0a1¿Alguien se imagina que cuando Martin Luther King dijo “I have a dream”, realmente no estuviese seguro? ¿Qué tipo de líder sería entonces? Los líderes no dudan ni por un momento de su capacidad para convertir sus sueños en realidad. El líder es capaz de reconocer la espiral descendente, pero tiene la capacidad para llevar a la gente hasta la posibilidad irradiadora. Es una tarea simple pero nada fácil, porque la espiral tiene el poder de la gravedad. Las palabras que salen de tu boca marcan la diferencia, porque la posibilidad siempre está a una sola frase de distancia, por muy duras que sean las circunstancias. Las enseñanzas de Zander son particularmente relevantes en estos momentos de crisis. Cuando nos enfrentamos a problemas desconocidos, lo importante es que no nos atasquemos en el mundo de las dificultades, y nos demos cuenta de las múltiples posibilidades vitales que nos rodean. Para ello solo tenemos que aceptar que está en nuestras manos cambiar la noción de lo que es posible.


TESTIMONIOS

“El libro de la naturaleza está escrito en caracteres matemáticos, sostenía Galileo. Es que la matemática está en la estructura de nuestro pensamiento, en el lenguaje, es una parte importante de nosotros”, reflexiona Pablo Amster, doctor en Matemáticas egresado de la UBA, y profesor e investigador del Conicet. Es autor de La matemática como una de las bellas artes y de Fragmentos de un discurso matemático. “Un libro para lectores iniciados. Pero para compensar (ríe), en la próxima feria del libro presentaremos Mucho, poquito y nada , una obra de divulgación para recién llegados.” Confiesa que sus otras grandes pasiones son la poesía y la música, y que supo ser un buen concertista de guitarra. “Pero no es una casualidad, creo que la matemática está más cerca del arte que de la ciencia. Su manera de crear universos es muy similar a la creación artística. En Mozart hay mucha matemática y huellas similares encontramos en las artes plásticas, en el cine. La paradoja es una expresión matemática.”

-¿PUEDE DAR UN EJEMPLO?

-Seguramente, recordará El adivino , un texto de Borges que dice: “En Sumatra, alguien quiere doctorarse de adivino. El brujo examinador le pregunta si será reprobado o si pasará. El candidato responde que será reprobado”. En la obra de Borges tropezamos con las matemáticas a cada paso. La paradoja es algo remoto, Epímedes, poeta, filósofo y matemático nacido en la ciudad de Gnosos, en la isla de Creta, afirmaba que “todos los cretenses son mentirosos”, pero Epímedes era cretense, entonces, ¿se le podía creer? También la descubrimos en la obra de un poeta que valoro especialmente, el portugués Fernando Pessoa (1888-1935).

-¿QUÉ DIJO?

-Un tema constante en la obra de Pessoa es el hombre sin identidad, difícil de encontrar porque se diluye en varias personas a la vez. Recordemos uno de sus poemas clásicos, El poeta es un fingidor . “El poeta es un fingidor./ Finge tan completamente/ Que hasta finge que es dolor/ El dolor que de veras siente./ Y quienes leen lo que escribe,/ Sienten, en el dolor leído,/ No los dos, que el poeta vive,/ Sino aquel que no han tenido…” Hay un famoso novelista británico, Julian Barnes, autor de El loro de Flaubert , amante de las matemáticas y la cocina, que en 2003 escribió El pedante en el cocina .

-¿EL PEDANTE EN LA COCINA?

-Una recopilación de artículos periodísticos donde cuestiona, entre otras cosas, el rigor del contenido de las recetas de cocina. Por ejemplo, hace una divertida disquisición sobre qué significa “tomar una cebolla mediana”. ¿En realidad, qué tamaño debe tener? Barnes también es autor de varias novelas policiales con el seudónimo Dan Kavanagh.

-¿LE GUSTAN LOS POLICIALES?

-Me gustan. Especialmente la obra de Edgar Allan Poe, poeta e inventor del género en 1841, que ha influido en escritores tan diversos como Baudelaire, Chesterton, Conan Doyle y Paul Valéry. El detective de Poe es el caballero Augusto Dupin que, como su autor, es un personaje paradójico, como se prueba en el relato La carta robada . También, la obra de mi colega Guillermo Martínez, que revalora el relato policial deductivo. Es autor también de un interesantísimo ensayo: Borges y la matemática . En el relato policial se produce un fenómeno curioso: el protagonista piensa para atrás, tiene un efecto y debe buscar sus causas. Un proceso que va en sentido contrario a la lógica, lo que se denomina aducción. Veo entrar a alguien todo mojado y, por aducción, deduzco que afuera llueve. Es lo que hace Sherlock Holmes a lo largo de todo el relato, pensar hacia atrás. Luego, en el capítulo final nos sorprende a todos, recomponiendo la historia. Deduciendo. Todo eso es matemática.

-¿Y EN EL CINE?

-Pienso en los films del notable Alfred Hitchcock, por ejemplo Vértigo , donde todo se resuelve a la manera de un teorema fantástico. Un ejemplo interesante es Pi, fe en el caos , film estadounidense independiente, de 1998, del director Darren Aronofsky. Cuenta la historia de Max Cohen, un matemático creador de Euclides, una computadora con la que piensa encontrar la clave numérica de la realidad, desde la Bolsa de Valores hasta los aros que forma el humo de un cigarrillo.

-¿QUÉ ES PARA USTED LA MATEMÁTICA?

-En una conferencia sobre Las mil y una noches , Jorge Luis Borges contó la historia de un hombre que vive apaciblemente en El Cairo, hasta que un día, en sueños, se le aparece una voz que le dice: Ve a la ciudad de Isafán y busca la mezquita; allí encontrarás un tesoro . El sueño se repite varias veces, hasta que el hombre decide emprender el viaje. Durante el trayecto, su caravana es asaltada y está a punto de perder la vida. Pero después de muchas penurias, llega a Isafán agotado y sin un céntimo, y resuelve pasar la noche en la mezquita, sin saber que en realidad era una guarida de ladrones. Es capturado por la policía, que lo lleva ante el cadí (juez). El hombre cuenta su historia y entonces el funcionario se ríe de él: “Extranjero ingenuo, he soñado tres veces que debo ir a El Cairo y buscar una casa que tiene un jardín, en el jardín una fuente, un cuadrante solar y una vieja higuera, que cavando bajo la higuera encontraré un tesoro fabuloso. Pero no fui tan tonto como para darle crédito. ¡Vete de aquí, toma este dinero y vuelve a tu casa!” El hombre regresa a su casa. Se dirige al jardín, cava bajo la higuera, entre la fuente y el cuadrante solar, y encuentra un tesoro fabuloso. Eso para mí es el espíritu de la matemática: dejarse llevar por un sueño. .

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El libro de la naturaleza está escrito en caracteres matemáticos, afirmó Galileo. Ya antes, en la antigüedad griega se había concebido las relaciones numéricas como esencias que la apariencia esconde. La religión, la ciencia y la estética se nutren de la matemática. Mientras tanto, una mala pedagogía suele dificultar el acceso placentero al mundo de los números y las formas puras.

Pablo Amster trabaja en dos dimensiones. Por un lado es un investigador especializado y, por el otro, cuenta en sus libros para un público masivo cómo se puede descubrir la belleza del universo matemático.

Novalis escribió que la matemática pura es una forma de religión. ¿Qué le parece?

Desde el punto de vista de su origen histórico, la matemática, por supuesto que tiene vinculación con lo religioso. La matemática de los babilonios era una mezcla de juego y religiosidad. Los pitagóricos tenían una concepción mística del mundo en la que la matemática era esencial, ya que todo estaba expresado a partir del concepto de número. Después, la matemática se alejó de esas perspectivas.

¿Hay también filosofía?

A partir de una crisis que hubo a fines del siglo XIX y principios del XX, se separaron varias corrientes filosóficas de la matemática, de las cuales las dos más conocidas son el platonismo y el formalismo. El platonismo postula la existencia de las entidades matemáticas en el mundo ideal. En cambio, el formalismo considera que todo es pura combinación de signos. El matemático típico es platónico los días de semana y formalista los domingos. Cuando uno está en el día a día trabajando, dice: “Agarro un plano, lo intersecto con una esfera”, y todo eso tiene existencia. Y el día que se deja de trabajar, el domingo, cuando se piensa sobre lo hecho, uno se da cuenta de que es pura abstracción, pura letra.

¿La ciencia moderna se encargó de darle cuerpo, materia a esa letra matemática?

Sí. Y está muy bien que la matemática esté al servicio de la ciencia, o que sea el lenguaje de la ciencia, pero mi concepción de la matemática es más cercana al arte, a la creación pura. Precisamente, los formalistas que mencionaba antes se despreocupan del éxito de la matemática, de su aplicación para resolver problemas del mundo. Claro que hay también matemática aplicada. Pero para mí, la matemática es un lenguaje que me permite crear y expresar cosas.

La matemática influyó sobre el ideal de belleza a través de la noción de simetría. ¿Esta idea sigue dominando las perspectivas de los matemáticos?

Es indudable que la cuestión de la simetría es atractiva. Pero también hay disimetrías que resultan muy atractivas y que pueden transformarse en patrones de belleza. Hablar de la simetría es un lugar común, y se deja mucho afuera.

¿Podríamos pensar, entonces, que hay dos modelos de belleza matemática. Uno clásico y simétrico, y otro dionisíaco, asimétrico, vinculado al surgimiento de números irracionales?

Sí. No es una clasificación muy formal, pero diferencia belleza clásica de belleza romántica. Y justamente lo clásico es lo acabado, aquello que guarda simetrías, donde las cosas funcionan bien. Es un mundo muy ideal. Lo romántico, en cambio, tiene que ver con lo inacabado, lo incompleto. El surgimiento del número irracional, por ejemplo, es algo que aterrorizó a los griegos.

¿Cómo?

Se hizo todo un mito con la historia de que al que descubrió los irracionales lo mataron. Es una invención. Pero, en realidad, los pitagóricos entendían al número como un número racional, como un cociente de cantidades enteras. Y toda su concepción del mundo se basada en esos números. Pero, a partir del propio teorema de Pitágoras se llega a que hay una magnitud que tiene que ser la raíz cuadrada de dos; entonces, cuando los propios pitagóricos pudieron demostrar que ese número no era racional, se conmocionó todo su sistema, esa manera de pensar el mundo. Suele contarse que ante ese descubrimiento la decisión que tomaron fue ocultarlo.

¿La historia de la matemática puede pensarse como el surgimiento de sucesivas asimetrías, irracionalidades y limitaciones, desde los griegos hasta el siglo XX?

Creo que sí. Por eso es interesante estudiar la matemática y su historia, sus procesos de idas y venidas. La matemática está muy asociada al ser humano y a todas sus vacilaciones. La matemática condensa todas las incertidumbres del ser humano.

¿Como los poemas de Borges?

Borges se sintió cautivado por la matemática y tiene muchas referencias a ella en sus textos. En sus ensayos, él hablaba de los infinitos y la lógica. En su biblioteca estaba el libro Matemáticas e imaginación, de Edward Kasner y James Newman, del cual él escribe un prólogo muy lindo. Se declaró amante de la matemática, se entusiasmó con la cábala y con un montón de cosas que están ligadas a conceptos matemáticos.

¿Y Fernando Pessoa?

En el caso de Fernando Pessoa hay más asociación libre. Hay una idea casi troncal en él, que es la que da origen a sus heterónimos y que si uno la lee de cierta manera, es muy parecida a una paradoja matemática. O sea, cuando Pessoa, siendo poeta, dice que el poeta es un fingidor, aparece la paradoja del mentiroso.Si aparece una paradoja, surge una inconsistencia en el sistema. Entonces, hay que arreglarla de alguna forma. Y lo que las paradojas muestran es que la matemática marca sus propios límites. Hay unos teoremas cruciales, en la lógica del siglo XX, que son los teoremas de Gödel. Dicen, en algún sentido informal, que hay cosas verdaderas que no se pueden demostrar dentro del sistema. O sea, que la propia lógica está poniendo los límites al sistema formal.

¿Cómo se vincula el producir saber matemático con sentimientos y valores subjetivos?

Por un lado, está el matemático ideal, aquel que produce matemática sin desgaste. Hubo un grupo de matemáticos que propusieron una especie de corpus matemático en el cual los miembros cambiaban y funcionaba como un matemático ideal. Incluso planteaban la idea de un dios matemático, que funcione como regulador, que dice qué es lo que está bien y lo que está mal. Ahora, esa idea del matemático ideal contrasta con el matemático ser humano, que tiene desgaste, le falla la memoria o tiene cuestiones emocionales que hacen que se trabe años en algún aspecto o se equivoque. El error es algo que a un matemático ideal no debería ocurrirle. Pero para mí, sucede lo contrario: la matemática es profundamente humana. La concibo como una larga e incierta introspección, lo cual también significa que la matemática dice más de nosotros que del mundo.

¿Cómo un chico puede acceder a ese registro de belleza que está presente en las matemáticas? La escuela parece provocar lo contrario.

Esto viene de lejos. Pero es necesario superar ese odio que se tiene por la matemática. A mí lo que me gusta, cuando transmito ideas de matemática a gente que no es matemática, es relacionarla con cosas que a esas personas les parezcan interesantes. Si les gusta la literatura, seguramente les voy a hablar de Borges o Pessoa. Y en el caso de los chicos, me gusta conectar la matemática con cuentos. O sea, más que mostrar desarrollos matemáticos, mostrar que la matemática está en toda nuestra vida.

En general, suelen oponerse los cuentos a las cuentas.

Pero el origen de la palabra es el mismo. En hebreo y en árabe se usa la misma palabra para contar un cuento o contar números. De hecho, en hebreo las letras son también números. La matemática es un lenguaje bien hecho. El asunto -aquí es donde aparece la dificultad- es que para poder vivenciar la belleza matemática, para poder apreciar la belleza de un teorema, uno tiene que meterse en ese lenguaje.

En música, en arquitectura, en física, parece imprescindible conocer matemática. Un registro básico para emprender cualquier construcción. Diferente es su caso. ¿Qué es ser un matemático dedicado a las matemática puras? ¿Es la tarea de un monje, la de un grupo de iniciados?

Me dedico a un área que se llama ecuaciones diferenciales. Es cierto, resulta difícil trasmitirle a personas normales qué es lo que yo hago…. Pero no somos monjes que nos reunimos a dilucidar cuestiones esenciales sino que charlamos de problemas matemáticos, que a veces provienen de alguna aplicación, a veces no. Se trata de desarrollar la matemática sin pensar en su uso, y lo que uno hace es publicar trabajos que leen otros matemáticos.

¿Cómo imagina los desarrollos de la matemática en este siglo?

Es un poco difícil de imaginar. El tema que cada uno va trabajando se ha hecho cada vez más chiquito. Por eso es difícil pensar en un matemático como Gauss que sea capaz de resolver problemas brillantes de áreas muy distintas. Hay un montón de preguntas abiertas y ahora los resultados son cada vez más parciales.