Educando la Inteligencia Emocional


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Para disfrutar de la sabiduría que este planeta otorga con abundancia y generosidad ilimitadas hay que estar dispuesto, por encima de todo, a madurar emocionalmente y a desarrollar convenientemente la sensibilidad.

A educar las percepciones, abrir la mente a otras conceptualizaciones de las cosas y abrir el corazón a nuevas perspectivas de encuentro en múltiples dimensiones de la realidad.

Todo ello sin miedo alguno, en la alegría y la responsabilidad de ser y disfrutar con la vida, porque sólo hay vida en el Universo ¡y la Tierra es el mejor reflejo de ello!


  Mis Derechos Asertivos

   Qué es la asertividad:


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Hablamos sobre la asertividad a menudo, sobretodo para decir que nos “gustaría ser asertivos” o “nos gustaría saber decir que no”. Sin embargo no es un concepto fácil de definir. La asertividad consiste en comunicarse respetando a los demás y haciéndonos respetar a nosotros mismos. Es decir, defender nuestras propias nece-sidades frente a las exigencias de los demás sin utilizar comportamientos agresivos o violentos. 


               “No” es “No”, y hay una forma de decirlo: No.

Sin admiración, ni interrogantes, ni puntos suspensivos.

“No” se dice de una sola manera.

Es corto, rápido, sobrio y escueto. No.

Se dice de una sola vez. No.

Con la misma entonación. Como un disco rayado. No.

Un “No” que necesita de una larga caminata o una reflexión en el jardín, no es “No”.

Un “No” que necesita justificaciones y explicaciones, no es “No”.

“No” tiene la brevedad de un segundo.

Es un “No” para el otro, porque ya lo fue para uno mismo.

“No” no deja puertas abiertas, ni entrampa con esperanzas, ni puede dejar de ser “No”, aunque el otro y el mundo se pongan de cabeza.

“No” es el último acto de dignidad.

“No” es el fin de un libro sin más capítulos ni segundas partes.

“No” no se dice por carta, ni se dice con silencios, ni en voz baja, ni gritando, ni con la cabeza gacha, ni mirando hacia otro lado, ni con símbolos devueltos, ni con pena y mucho menos con satisfacción.

“No” es “No” porque no.

Cuando el “No” es “No”, se puede mirar a los ojos, y el “No”se descolgará naturalmente de los labios.

La voz del “No” no es trémula, ni vacilante, ni agresiva, y no deja duda alguna.

Ese “No” no es una negación del pasado: es una corrección al futuro.

Y solo quien sabe decir “No” puede decir “Si”.       (Hugo Filkenstein)

Mis derecho asertivos:


Diferentes autores formulan estos derechos asertivos que expongo a continuación, porque considero que es un conocimiento que todos tendríamos que tener presente:

  • Derecho a ser tratados con respeto y dignidad.
  • Derecho a tener y expresar los propios sentimientos y opiniones.
  • Derecho a ser escuchado y tomado en serio.
  • Derecho a juzgar mis necesidades, establecer mis prioridades y tomar mis propias decisiones.
  • Derecho a decir “NO” sin sentirme culpable.
  • Derecho a pedir lo que quiero, dándome cuenta de que también mi interlocutor tiene derecho a decir “no”.
  • Derecho a cambiar.
  • Derecho a cometer errores.
  • Derecho a pedir información y ser informado.
  • Derecho a obtener aquello por lo que pagué.
  • Derecho a decidir no ser asertivo.
  • Derecho a ser independiente.
  • Derecho a decidir qué hacer con mis prioridades, cuerpo y tiempo, mientras no se violen los derechos de otras personas.
  • Derecho a tener éxito (aunque te equivoques en su definición)
  • Derecho a gozar y disfrutar.
  • Derecho a mi descanso, aislamiento.
  • Derecho a superarme, aún superando a los demás.

¿Estás de acuerdo en que todos son derechos que tú quieres tener? Piénsate muy bien cada uno de ellos, porque a veces proponemos derechos bastante absurdos, por ejemplo, el derecho al trabajo. ¿No crees que el ocio es nuestro auténtico derecho?

Ya ves, a veces nos manipulan haciéndonos asumir servidumbres como derechos. Aquí la guía la tienen, como siempre, las emociones: si algo no te hace sentir bien es que no te conviene (=no viene con bien a tu vida)

Trabajando en mis derechos asertivos:


Yo, por mi parte, identifico varios puntos sobre los que tengo claro que voy a trabajar. Porque no tengo claro que sean derechos que yo quiera tener, así que los tomo como herramientas de comunicación que se pueden desarrollar y modificar.

Los derechos asertivos son un tema de elección personal. Somos libres para decidir qué vamos a hacer con esta información, puede que olvidarla, tal vez contentarnos con identificar nuestros puntos fuertes y débiles comunicativos, u optar por trabajar para mejorar nuestra asertividad.

En cualquier caso, si no ejercemos y defendemos nuestros derechos, dejaremos que sean otros los que decidan ejercerlos por nosotros.

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   Emociones y Sentimientos


La Educación de la Inteligencia Emocional, como la de la Inteligencia Racional, debe comenzar por tener unos cuantos conceptos claros y distinguir entre los términos (palabras) que, a veces, utilizamos con poca precisión y sin saber muy bien de qué estamos hablando.

Hay que distinguir con claridad entre Pensamientos, Palabras, Obras, Emociones y Sentimientos. Sobre todo entre estos dos últimos.

 Muchos se preguntan cuál es la diferencia entre Emociones y Sentimientos y gracias a los avances producidos en los diversos campos científicos a través de estudios empíricos, hoy en día podemos comprender las profundas diferencias que hay entre ellos: 

Este esquema es muy importante:

Actos ⇒ Relación con el mundo exterior. Entro en contacto por medio de la acción. Le llamo la Situación.

Pensamientos ⇒ Lo mental: creencias, juicios, opiniones. Es puramente cerebral, lo cognitivo.

Los Sentimientos ⇒ Es el pensamiento revestido de emoción (pensamiento + emoción) El cuerpo no participa.

Las Emociones ⇒ Hay grandes emociones: Miedo, cólera, tristeza, alegría, rabia, amor. Se expresan en el cuerpo.

La Sensación Física  ⇒ La sensación va ligada a una emoción positiva o negativa. La sentimos en el estómago, en la garganta, …

El Resentir ⇒ Es una palabra especial. Está en el cuerpo, es la huella de una función biológica satisfecha o no. Estamos en el corazón de la célula. No podemos engañar. Lo expresamos en una frase y sale la emoción primaria. La emoción es global, el resentir es específico.

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  • Primero están los PENSAMIENTOS, las PALABRAS y las OBRAS:

Estoy a las puertas de un examen importante. Me siento algo nerviosa porque en cierto modo se va a evaluar el trabajo que he estado realizando estos últimos meses. Al entrar en la sala de exámenes veo que no sólo está mi profesora (como yo pensaba) sino que va a estar presente toda la clase. No me lo esperaba.

Aparece el pensamiento en forma de JUICIO: “Esto no es justo, esto me complica las cosas, no estoy preparada para esto…”

Como no podemos tener más de un pensamiento a la vez, los pensamientos no pueden ‘evaluar’ a los pensamientos; LOS EVALÚAN LAS EMOCIONES.

La emoción es la REACCIÓN DEL CUERPO a un Pensamiento, a una Palabra, o a una Obra:

La emoción es instintiva y se puede definir como la respuesta involuntaria del cuerpo ante un Pensamiento generado en nuestra mente, una Palabra pronunciada u oída, una Acción realizada o vista. La mente informa sobre el número de personas que hay en la sala y lo juzga como malo. Entonces aparece la emoción instintiva, es una emoción incontrolable, que proviene del cerebro primario (amígdala) y es consecuencia de reacciones básicas de supervivencia.

En este caso el pulso se me desata, me noto temblar las piernas, no me sale la voz. Después respiro hondo y pienso “tranquila, lo dominas y puedes hacerlo”. Mi cuerpo empieza a reaccionar aunque sigo nerviosa y también enfadada porque nadie me había avisado de que habría tanta gente…

Este ejemplo sirve para entender la diferencia entre emoción y sentimiento, o por lo menos como yo entiendo esta diferencia de forma sencilla, ya que diversos autores no se ponen de acuerdo con la definición de estos términos.

La emoción es primitiva e inconsciente y no es buena ni mala en sí misma. Su origen evolutivo es una respuesta del organismo a diferentes estímulos para la supervivencia del individuo. Las emociones son estados complejos del organismo, respuestas globales en las que intervienen distintos componentes:

FISIOLÓGICOS: se trata de procesos involuntarios como el tono muscular, la respiración, secreciones hormonales, presión sanguínea, etc., que involucran cambios en la actividad del sistema nervioso central y autónomo, así como cambios neuroendocrinos y neuromodulares

COGNITIVOS: Procesamiento de información, como decíamos antes, tanto a nivel consciente como inconsciente que influye explícita e implícitamente en nuestra cognición y en nuestra vivencia subjetiva de los acontecimientos.

CONDUCTUALES: Expresiones faciales, movimientos corporales, tono de voz, volumen, ritmo, etc., que determinan conductas distintivas de especial utilidad comunicativa.

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  •  Emociones, pensamientos y cuerpo, tres partes de un todo

Las emociones tienen duración reducida, con una ventana temporal que va desde los segundos a unos cuantos minutos, siendo en forma de estados de ánimo como éstas se prolongan más en el tiempo. Las microexpresiones son emociones visibles que se producen en menos de 1/14 segundos. 

Cuerpo, Emoción y Mente son tres partes de un todo que soy Yo. Si por ejemplo estoy pensando en todo lo que me queda por hacer, en todo el trabajo que tengo, este pensamiento de preocupación creará una emoción de agobio, de ansiedad y estrés que provocará que mi cuerpo se tense, que respire más rápido y que se generen sustancias químicas como la adrenalina o la noradrenalina.

Si por ejemplo siento que alguien me ataca porque estoy teniendo una fuerte discusión, mi cuerpo se encargará de preparase para la lucha (aunque no lleguemos a las manos) el corazón bombeará más deprisa, la respiración se hará más fuerte, mi emoción seguramente será de enfado o de ira, y mis pensamientos se centrarán en ideas como “pero quién se ha creído que es…”, “cómo se atreve…”, “ahora se va a enterar…”

La Emoción es la más primitiva e instintiva que el Sentimiento, a nivel biológico tiene su origen en el sistema límbico del cerebro siendo la Amígdala Cerebral el centro de las emociones. En cuanto a su duración, el sentimiento es mucho más largo en el tiempo que la emoción, tiene una duración proporcional al tiempo en que nuestro consiente piensa en ellos.

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  •  Sentimiento = Emoción + Pensamiento

El SENTIMIENTO es el Pensamiento, la Palabra, la Obra evaluadas por la emoción correspondiente. Quedan, así, cargados de energía que los demás SIENTEN. Los SENTIMIENTOS tienen una frecuencia vibracional bien definida y una intensidad determinada.

Es importante entender que la emoción puede ser inconsciente, pero el sentimiento es siempre consciente y puede ser regulado por nuestro pensamiento. No sólo eso, sino que nuestro pensamiento mantiene y alimenta ese sentimientos. Mucho tiempo después de que esa reunión haya terminado puedo seguir alimentando mi enfado con mi jefe, incluso llegando un momento en que no recuerde ni por qué se generó.

En definitiva, somos responsables de los sentimientos que generamos y alimentamos. Y esto es una gran noticia, ya que en cuanto a que se generan por nuestros pensamientos, tenemos en nuestras manos la posibilidad de gestionarlos. En el momento en que somos capaces de identificar cuál es el tipo de pensamiento que nos genera una y otra vez las mismas emociones (sentimientos) negativas, utilizando las técnicas adecuadas, seremos capaces de cambiar nuestro pensamiento y evitar alimentar esa emoción negativa para nosotros.

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No digo que sea fácil, ni que se haga en un día, pero con esfuerzo y disciplina es posible, y eso ya es en sí mismo una magnífica noticia!

¿Quieres saber cómo?

Lo que yo pienso, marca como me siento emocionalmente y cómo estoy corporalmente. Y viceversa. Esta es la razón por la que tenemos dos estrategias diferentes y eficaces para gestionar nuestras emociones. 

  • La primera es a través del cuerpo, como en el caso de la respiración en la que nos vemos a centrar.
  • La segunda es a través del control de los pensamientos.

  1. Las emociones y la respiración

 De todo el sistema autónomo de nuestro cuerpo (digestión, circulación,…) el único sobre el que tenemos control es la respiración. Es nuestra única forma de influir de forma consciente en nuestro inconsciente corporal y emocional. De hecho, si nos paramos a pensarlo nos daremos cuenta de que las emociones tienen una influencia directa sobre la respiración. Por ejemplo:

  • El miedo: la inhibe y bloquea
  • La ansiedad: la acelera
  • La tristeza: la ralentiza
  • El estrés: la entrecorta
  • El cansancio físico: la fuerza

Parece claro que las emociones pueden desequilibrar la respiración y los ritmos vitales. Al reaccionar y responder controlando voluntariamente la respiración, tenemos la posibilidad de recuperar el equilibrio y gestionar la emoción.

Tipos de respiración

 Habitualmente nuestra respiración es superficial, de subsistencia. Hace falta que hagamos un esfuerzo consciente para realizar una respiración completa, una respiración que tiene múltiples beneficios en nuestro cuerpo y en nuestra mente. Estas son algunas técnicas de respiración que nos pueden ayudar a controlar diferentes estados.

La respiración abdominal:

También llamada respiración baja, ya que al ser el diafragma el que trabaja, percibimos como el vientre se abomba y se relaja. Es la respiración natural, la que tienen los bebés cuando nacen.

 Practicar esta respiración es beneficioso para nuestro organismo ya que ayuda a mejorar la circulación y a oxigenar órganos vitales como el corazón y el hígado. En lo emocional favorece la relajación, la concentración, elimina la tensión muscular y combate la fatiga, la ansiedad y la depresión.

Practicar la respiración abdominal de forma habitual favorece que la podamos ejercitar de forma natural en los momentos en que notamos que necesitamos tomar el control de nuestra emoción.

 La respiración energética:

Es la que podemos utilizar en los momentos en que sentimos que necesitamos más energía de la que tenemos. Consiste en combinar respiración con ejercicio, de forma que activamos nuestro organismo y nos llenamos de vitalidad.

Técnicas de respiración para controlar la ira:

El control de la ira es necesario para no explotar como una olla a presión. Pera ello se puede utilizar esta respiración que consiste en expulsar con fuerza el aire y vaciarnos (soltar presión). Dejaremos en vacío hasta que el cuerpo pida volver a inhalar lo que haremos de forma pasiva. Repetiremos esta respiración hasta sentir que nos vamos calmando.


Los pensamientos negativos:

Uno de los problemas más comunes que nos impiden disfrutar del día a día es la facilidad que tenemos para situar nuestros pensamientos en el pasado con remordimiento o en el futuro con preocupación.

Disfrutar el momento, vivir el presente, dar gracias por lo que tenemos es uno de los pilares fundamentales de VIVIR con mayúsculas nuestra vida. Y eso no significa que automáticamente cada segundo se convierta en una fiesta, si no que cada minuto de nuestra vida es un regalo que no vuelve. Pararnos en él y “estar ahí” presentes es lo que nos hace sentirnos vivos.

Estos pensamientos se generan en tu interior y aun no siendo reales te llevan a generar un estado de ansiedad que no se corresponde con la realidad y que te impide ser consciente del momento presente (tenemos la cabeza en otro lado).

Estos pensamientos son de una u otra característica según cada persona, hay quien está obsesionado con que todos están en contra suya, y aunque no tiene pruebas de ello, no deja de repetírselo. O quien se obsesiona pensando en que no le va a salir bien su próximo proyecto, si bien no ha fallado en el pasado. A veces se trata de darle vueltas una y otra vez a ese problema que tienes con alguien imaginando escenarios cada vez más negativos, más dolorosos… en definitiva, cada persona tenemos nuestros propios pensamientos negativos, destructivos, que vamos alimentando.

La buena noticia es que esta generación de pensamientos no deja de ser un hábito y que como todo hábito, lo podemos modificar. Para ello en las sesiones trabajamos una herramienta muy útil y que da buenos resultados, siempre que se trabaje con constancia, como todo lo que tiene que ver con un cambio de hábito. Estos son los pasos a seguir para evitar sentirse superado por este tipo de pensamientos:

Técnica de detección del pensamiento negativo

 1.- Toma de consciencia:

En muchas ocasiones la mente está tan acostumbrada a llevarnos a este tipo de pensamientos que ni siquiera nos damos cuenta de cuándo y cómo se generan. El primer paso por lo tanto, es detectarlo. ¿En qué momento dejo volar mi cabeza y empiezo a pensar en que no voy a ser capaz, o en que mi pareja me engaña? ¿Me ocurre más a menudo cuando estoy sola o cuando estoy triste? ¿Cuánto me dura este pensamiento? ¿A qué emoción me lleva? 

 2.- Darse una señal que sirva como estímulo de corte:

Una vez que has tomado consciencia de que estás entrando en tu pensamiento negativo hay que conseguir desenchufarte de él. Busca algo que te sirva, por ejemplo pellizcarte una mejilla, una palmada en el muslo o gritar “Basta”. Es importante que el estímulo de corte sea siempre el mismo.

 3.- Dejar la mente en blanco:

Una vez activada esta señal concéntrate únicamente en la respiración durante 3-4 segundos, dejando la mente en blanco.

 4.- Introduce un nuevo pensamiento:

Dejar la mente en blanco es difícil de mantener por lo que es importante introducir un nuevo pensamiento que contrarreste el que quieres eliminar. Una autoafirmación, que te de fuerza y seguridad. Por ejemplo ante una infidelidad puedes decirte a ti mismo “no tengo evidencias de que lo haya hecho y me demuestra muchas veces que me ama” o ante un sentimiento de no poder lograr algo con éxito decirte “seguro que lo lograré” o “si me esfuerzo tendré éxito, lo he logrado antes”.

 Como todo cambio de hábito es importante ser constante y “obligarse” al principio a repetirlo de forma consciente hasta que se convierta en algo normalizado.  Una forma de empezar con esta técnica si se observa que se hace muy difícil de conseguir es controlando pensamientos que no tengan tanta carga emocional. Por ejemplo parando de vez en cuando ideas de cualquier tipo que tengas en la cabeza mediante el estímulo de corte y la respiración. Una vez que este paso está dominado, inténtalo de nuevo con aquellos más dolorosos.  Realmente funciona, ten confianza en ti mismo y utilízalo.



 Emociones y Sentimientos