El rectángulo áureo merece un artículo aparte. El √2 también es importante a nivel práctico porque resuelve el problema de la duplicación manteniendo las proporciones. Si dividimos un cuadrado en dos rectángulos iguales, está claro que éstas ya no mantienen la forma cuadrada. Esto sucede en cualquier rectángulo estático. Sin embargo las dos mitades de un raiz de 2 tienen esta misma proporción. La serie DIN-A ha normalizado los formatos de papel a partir de un rectángulo de un metro cuadrado de superficie con sus lados en proporción 1 a √2, que es el formato A-0. Su mitad es el formato A-1, la mitad de éste es el A-2, la mitad de éste A-3, y así con el A-4 que sustituye los tradicionales formatos arbitrarios de folio, el A-5 que sustituye la cuartilla, el A-6 la octavilla, etc. etc.

El formato √2 es el que permite ampliar al doble de superficie en una fotocopiadora un documento sin tener que hacer ajustes ni recortes, por eso en las máquinas siempre están los valores de raíz de 2 y su inverso: 141% y 71%. ¿Llegará un día en que se resuelva el problema con los formatos de copia estándar…? Parece difícil, ya no servirían los álbumes antiguos, los marcos antiguos, los sensores y películas antiguas…